Futuros Ingenieros en Obras Civiles se reunen con sismólogo danés

Jens Havskov dijo que no se pueden predecir los terremotos de manera exacta, pero sí determinar la zona y el plazo en años.

Con el objetivo de difundir los últimos estudios sobre sismología y determinar si es posible predecir movimientos geológicos, visitó la UDD el sismólogo Dr. Jens Havskov, quien dictó la charla “Últimos grandes terremotos ¿se podían predecir?”.

Havskov es profesor emérito de la Universidad de Bergen (Noruega),  donde se desempeñó como docente del Departamento de Geociencias. Ha realizado destacables aportes, como un conjunto de programas informáticos destinados a analizar eventos sísmicos, que se utilizan en los principales observatorios sismológicos del mundo. También ha sido investigador de  la Universidad Nacional Autónoma de México.

Tras dar cuenta de las características de los temblores,  el experto aseguró que un terremoto grado 9 equivale a mil bombas atómicas y agregó que  “de la energía liberada históricamente por los terremotos a nivel mundial, más de la mitad proviene de sismos en Chile”.

Luego, el sismólogo dijo que no se puede predecir de manera exacta un terremoto, pero sí se puede determinar la zona aproximada y la cantidad de años plazo en el que puede ocurrir.  Sin embargo, enumeró una lista de indicadores relacionados con el pronóstico de terremotos como:

-Zonas de ausencia de sismos durante gran período de tiempo.

-Medición de fallas geológicas.

-Niveles de sismicidad.

-Estudio de campos electromagnéticos.

-Medición de radón o hidrógeno en la tierra y aguas subterráneas.

-Medición del nivel del agua en los pozos.

-Comportamiento de los animales.

-Cambio de velocidad en las ondas sísmicas.

-Medición de la cantidad de electrones libres en la ionósfera mediante GPS (TEC).

Havskov recalcó que hay sismos que responderían a algunos de estos indicadores y otros a ninguno y que monitorear todas las zonas probables sería muy costoso.

“Sin embargo, se han observado 50 casos donde hubo un cambio de nivel  de TEC posterior al sismo. Esto ocurrió, por ejemplo, en el caso de Japón el 2011”, concluyó el especialista.

Compartir