Hero Image

Noticias

Grupo de Investigadores realizó monitoreo y medición de calidad del agua en el Río Maipo

Hace algunas semanas, el Río Maipo, ubicado al sur de San Antonio en la región de Valparaíso, dejó de desembocar en el mar. Lo anterior, como consecuencia de la falta de agua que afecta a nuestro país debido al cambio climático (durante enero de este año se obtuvo sólo el 5% del promedio de los caudales si comparamos con la misma fecha de los últimos 20 años) y también por la construcción de diques provisorios, es decir, estructuras para impedir el ingreso del agua, por empresas sanitarias en el sector. 

El Maipo es una de las principales fuentes de abastecimiento de agua potable de la provincia de San Antonio (desde Algarrobo hasta la playa de Santo Domingo), la que abarca a alrededor de 130.000 habitantes, además de turistas que visitan el sector. 

La no-desembocadura del río fue considerada inédita e inusual, además de perjudicar a varios pescadores y trabajadores de la zona y de afectar significativamente al ecosistema del lugar, causando un aumento en los gases de efecto invernadero y desoxidación del agua. 

Es por esto, que un equipo de investigadores del Grupo Envirohealth Dynamics del Centro de Investigación en Tecnologías para la Sociedad (C+), junto con la colaboración de diferentes instituciones, investigadores y activistas del sector como la Fundación “Ojos del Mar”, “Voluntarios por el Agua”,  la Universidad de O´Higgins, entre otros, realizaron una salida a terreno con el objetivo de monitorear y medir los niveles de contaminación del agua y metales en sedimentos de la costa chilena. 

Por otra parte, los investigadores del Grupo de Diagnósticos Modulares del C+, estuvieron a cargo de realizar un estudio y monitoreo de macroinvertebrados, animales que habitan los sedimentos acuáticos, y que cumplen un rol fundamental dentro de la cadena trófica y descomposición de la materia orgánica. 

El equipo desarrolló y utilizó por primera vez el “Protocolo de muestreo participativo”, el cuál permite observar dicha fauna que es de un tamaño superior a 250 micras (la millonésima parte de un metro). Todo esto, con el propósito de conocer la calidad biológica del río, ya que, las familias de los macroinvertebrados pueden ser utilizados como indicadores de los cuerpos de agua, debido a que para mantener sus poblaciones a lo largo del tiempo, necesitan ciertas condiciones ambientales mínimas. Incluyendo efectos de posibles contaminantes. Finalmente, se realizó un levantamiento de la flora ribereña con el objetivo de reconocer en detalle las características del ecosistema para complementar el estado del río. 

La actividad permitió, además, enlazar diferentes proyectos científicos vinculados a la ciencia ciudadana y la conservación del medioambiente y ecosistemas, además de monitorear e identificar la flora y fauna existente en el río. 

Por último, durante las mediciones, la investigadora Dharma Reyes, de la Herriot Watt University en Escocia, quien además es invitada por la Facultad de Ingeniería UDD, compartió con el resto de los investigadores y voluntarios la importancia que tienen los ríos y su relación con las aguas costeras de Chile, además de dar a conocer la metodología y preparación de muestras de agua y sedimento para el análisis de nutrientes, metales e isótopos de oxígeno. 

Algunos días antes de la actividad, y ante la emergencia de lo ocurrido, las autoridades llevaron a cabo una apertura mecanizada (más grande de la salida original), logrando bajar el nivel del agua. Sin embargo, la apertura duró solo un par de días, volviéndose a cerrar nuevamente, por lo que se esperan nuevas medidas que ayuden a solucionar este problema que traerá nuevas consecuencias en el sector.