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Workshop de IA Geoespacial reunió a investigadores para explorar nuevas aplicaciones del análisis territorial con inteligencia artificial 

La actividad, organizada por la Facultad de Ingeniería y el Instituto Data Science UDD apoyada por Informática UDD y Chilquinta, entregó herramientas prácticas en Python y Google Earth Engine para analizar la evolución urbana de Santiago mediante modelos de inteligencia artificial geoespacial. 

La instancia se desarrolló entre el 10 y el 12 de junio en el Campus Rector Ernesto Silva Bafalluy, estuvo a cargo de Felipe Benavides, investigador del Institute for Experiential Artificial Intelligence de Northeastern University, campus Portland, Maine, y convocó a participantes de áreas como Ciencia de Datos, Informática, Inteligencia Artificial, Minería, Geología y disciplinas afines. 

Durante las jornadas, los asistentes trabajaron con modelos de inteligencia artificial geoespacial entrenados con millones de imágenes satelitales, datos de radar y registros provenientes de sensores terrestres, oceánicos y atmosféricos. A través de estas herramientas, analizaron la transformación de Santiago durante la última década, identificando patrones de expansión urbana, cambios en el uso del suelo y evolución de la infraestructura. 

“La inteligencia artificial geoespacial es una de las tecnologías de vanguardia para el estudio del planeta. Podemos compararla con ChatGPT, que es un modelo de lenguaje, pero este es un gran modelo del planeta”, explicó Benavides. 

El investigador destacó que estos modelos permiten generar representaciones de la Tierra con un nivel de precisión sin precedentes, abriendo nuevas oportunidades para el desarrollo de aplicaciones en ámbitos tan diversos como la gestión de desastres, la agricultura de precisión, la planificación territorial y el monitoreo ambiental. 

“Esta tecnología permite aplicaciones prácticamente sin límite. En este taller nos centramos en monitorear cómo Santiago ha cambiado en los últimos diez años, identificando redes de transporte, viviendas, sectores industriales, vegetación y cuerpos de agua”, señaló. 

Además, explicó que la inteligencia artificial geoespacial posibilita responder preguntas complejas relacionadas con fenómenos sociales y urbanos. 

“Uno puede rastrear por dónde se expanden las ciudades, por dónde avanzan las tomas ilegales o incluso identificar patrones asociados a la expansión de la delincuencia. Es un modelo muy poderoso”, afirmó. 

Entre los participantes estuvo Alexandra Duarte, directora del programa de Ingeniería Ambiental y Sanitaria de la Universidad de Caldas, Colombia, destacó la utilidad del workshop para fortalecer líneas de investigación vinculadas al monitoreo de recursos naturales. 

“Estamos trabajando en cómo los recursos naturales han ido cambiando y, gracias a estas herramientas geoespaciales con inteligencia artificial, podemos obtener respuestas en muy corto tiempo”, señaló.  

Por su parte, Belén Piña, estudiante del Doctorado en Ecología de Zonas Áridas de la Universidad de La Serena, quien valoró el potencial de estas herramientas para abordar desafíos interdisciplinarios. 

“Estamos aprendiendo metodologías que entregan un alto poder de resolución espacial para evaluar cambios y responder preguntas relacionadas con administración pública, ecología, salud o cambios de uso de suelo. Todo depende de los datos que uno incorpore al análisis”, comentó. 

El workshop incluyó, además, un desafío colaborativo tipo Kaggle, en el que los participantes trabajaron en equipos para desarrollar soluciones basadas en datos e inteligencia artificial geoespacial orientadas a abordar problemáticas urbanas reales. 

Como cierre de la actividad, los equipos presentaron sus propuestas ante un jurado compuesto por Loreto Bravo, directora del Instituto de Data Science UDD, y Germán Gómez, director del Magíster en Data Science UDD. Las soluciones integraron análisis geoespacial, modelos de inteligencia artificial y visualización territorial para estudiar preguntas vinculadas a la evolución urbana de Santiago, incluyendo cambios en el uso del suelo, expansión urbana y transformación de coberturas territoriales. 

Gracias al apoyo de Chilquinta, patrocinador de la iniciativa, los equipos ganadores recibieron premios tecnológicos, entre ellos un Drone DJI, audífonos inalámbricos y un Power Bank. Con ello, la actividad reforzó el compromiso conjunto con la formación avanzada en ciencia de datos, inteligencia artificial e innovación aplicada a desafíos reales del territorio.