
Durante tres jornadas de aprendizaje práctico, trabajo colaborativo y creatividad, estudiantes de enseñanza media participaron en una nueva versión de Maker Camp 2026, iniciativa de la Dirección de Innovación y Desarrollo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo que acercó a los jóvenes al mundo de la programación, la innovación y la tecnología mediante experiencias inmersivas.
En esta edición, la sede Santiago desarrolló los talleres AppLab y BioVision, mientras que en Concepción se realizó AppLab, donde los participantes diseñaron y programaron videojuegos guiados por estudiantes de Ingeniería UDD que actuaron como tutores.
Una de las características más valoradas por los participantes fue el enfoque práctico de los talleres, que les permitió aprender desde cero enfrentándose a desafíos reales.
Emilia, participante de AppLab Santiago, destacó que la experiencia fue distinta a las actividades tradicionales. «Es una experiencia súper nueva. Nunca habíamos visto algo donde realmente se trabaja con las manos en la masa y no todo es teoría. Así uno aprende mucho más rápido. Además, uno conversa, conoce personas nuevas y hasta hace amigos».
Catalina, quien también participó en AppLab Santiago, explicó que el taller permitió iniciarse en programación sin conocimientos previos. «Si llegas sin saber nada de informática, terminas programando desde cero y desarrollando un proyecto propio».
Por otra parte, en BioVision Santiago, los estudiantes desarrollaron un dispositivo capaz de detectar posibles anomalías en lunares, aplicando conceptos de programación y electrónica para abordar un problema con impacto en la salud.
En este contexto, Benjamín Pando, tutor de Maker Camp Santiago, explicó que el desafío permitió demostrar cómo la ingeniería puede aportar soluciones concretas para la salud. «Buscamos transmitir estos conocimientos para que los estudiantes comprendan que la tecnología puede convertirse en una herramienta con aplicaciones reales e incluso ayudar a salvar vidas».
David, estudiante participante del taller BioVision Santiago, señaló que la experiencia le permitió acercarse a lo que podría ser su futura carrera. «Aprendí a modelar, buscar soluciones a problemas reales y trabajar con compañeros. Me encantaría que existieran más talleres como este».
En la sede Concepción, el taller AppLab reunió a estudiantes que durante tres días trabajaron en el desarrollo de videojuegos, fortaleciendo habilidades de programación, trabajo en equipo y resolución de problemas.
Para Abraham Retamal, coordinador de Maker Camp Concepción, este tipo de iniciativas permite que los estudiantes pasen de ser usuarios a creadores de tecnología. «En solo tres días, y sin experiencia previa en programación, cada equipo desarrolla su propio videojuego, fortaleciendo habilidades como el pensamiento computacional, la resolución de problemas y la confianza para enfrentarse a nuevos desafíos. El Maker Camp no busca que todos se conviertan en programadores, sino que descubran que pueden construir con tecnología y que esa capacidad está al alcance de cualquier persona».
Aníbal, estudiante que participó por segunda vez del Maker Camp Concepción, destacó el ambiente colaborativo que se genera durante la actividad. «He trabajado con personas que me han ayudado mucho y ha sido muy divertido. Hoy estamos desarrollando un videojuego. Sirve para entender de qué tratan las carreras y orientarse sobre lo que uno quiere estudiar».
Paz, participante de AppLab Concepción, también valoró el aprendizaje obtenido durante las jornadas. «Ha sido muy entretenido. He aprendido bastante sobre cómo organizarse como equipo y resolver los problemas que aparecen mientras uno programa».
De esta manera, Maker Camp 2026 volvió a consolidarse como una experiencia que acerca a estudiantes de enseñanza media al mundo de la ingeniería desde una perspectiva práctica, colaborativa e interdisciplinaria, permitiéndoles explorar nuevas tecnologías y descubrir posibles vocaciones a través del aprendizaje activo.






