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Alex Godoy | Cambio climático: lo que la inteligencia artificial puede aportar para ayudar a combatirlo – DF

Fuente: Diario Financiero

La búsqueda de recursos y estrategias para combatir el cambio climático ha sido un tema prioritario en el mundo, y la inteligencia artificial (IA) está posicionándose como una gran aliada.

El Foro Económico Mundial ya tiene mapeadas al menos nueve formas en que esta tecnología está ayudando a combatirlo y en febrero las recogieron en un artículo publicado en su web. Un ejemplo es la IA desarrollada por científicos de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, que es capaz de cartografiar grandes icebergs antárticos en imágenes de satélite en tan solo una centésima de segundo, o también lo que está haciendo la empresa Space Intelligence, con sede en Escocia, con un trabajo simultáneo en más de 30 países para medir a distancia parámetros como los índices de deforestación y la cantidad de carbono almacenada en un bosque. Otro proyecto destacado es IKI, impulsado por la ONU para ayudar a las comunidades vulnerables al cambio climático en Burundi, Chad y Sudán, utilizando IA para predecir los patrones meteorológicos, de modo que las comunidades y las autoridades puedan planificar mejor cómo adaptarse y mitigar el impacto.

Su potencial es amplio, coinciden los expertos, mientras destacan algunos avances en el país, y las oportunidades que podrían presentarse.

“En la carrera para adaptarse al cambio climático, la modelación es decisiva y las oportunidades que la implementación de IA trae en esto prometen un impacto significativo en Chile”, señala Gabriel Acuña, líder de Sostenibilidad de Deloitte, mientras acota que el uso de esta tecnología es beneficioso para cualquier industria con altos volúmenes de datos y puede ayudar en la toma de decisiones.

Para Danilo Naranjo, fundador de Wingsoft y de Ocular, la IA puede ser clave en mejorar la precisión de los modelos climáticos y facilitar la predicción de sus patrones a largo plazo. “Analizando volúmenes de datos históricos y actuales, puede identificar tendencias, correlaciones y anomalías que podrían ser útiles para comprender los factores que contribuyen al cambio y cómo formular estrategias efectivas de mitigación”, explica. Acota, por ejemplo, que en nuestro país se están aplicando herramientas de este tipo para abordar la crisis desde varios frentes, como instituciones científicas y gubernamentales que están utilizando algoritmos de aprendizaje automático para analizar datos climáticos y prever eventos extremos con mayor precisión.

A juicio de Oliver Meseguer, académico de la Universidad de Tarapacá, localmente hay gran potencial, sobre todo debido a la diversidad geográfica y económica del país. De hecho, destaca algunos proyectos piloto en el agro, en gestión del agua, en la conservación de la biodiversidad, energías renovables y también para gestionar desastres naturales. No obstante, advierte que se requiere “un enfoque integrado que aborde estos desafíos para asegurar su efectividad y sostenibilidad”.

Su implementación no solo beneficiaría a una mejor planificación en sectores como la agroindustria, sostiene el líder de Sostenibilidad de Deloitte. En infraestructura, construcción y minería hay muchas oportunidades, e incluso en el sector financiero, para “modelar impactos climáticos e identificar oportunidades de financiamiento sostenible, lo que puede resultar en tasas más competitivas y en una mayor disponibilidad de capital para proyectos en estas materias”.

Sin embargo, Alex Godoy, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad de la Universidad del Desarrollo, sostiene que su uso para la predicción es aún “muy lejano”, al menos en el país.

Pero a ojos de Naranjo, esa es precisamente la mayor oportunidad a futuro.“La implementación de IA en el ámbito climático en Chile promete mejorar la capacidad predictiva y la planificación estratégica para enfrentarlo. Se espera que las predicciones climáticas más precisas proporcionadas por la IA ayuden a informar políticas y medidas de adaptación y mitigación”, proyecta, sobre algo que podría tener un impacto positivo en la planificación a largo plazo en áreas como la gestión de riesgos, la infraestructura resiliente y la protección de ecosistemas vulnerables.

La capacidad que tiene la inteligencia artificial (IA) para analizar grandes volúmenes de datos, identificar patrones y anticipar ataques la convierte en una herramienta “invaluable” en la defensa contra ciberdelincuentes cada vez más sofisticados. Es una de las definiciones de Hugo Galilea, director de la Alianza Chilena de Ciberseguridad y director ejecutivo de Kepler, en un escenario donde esta tecnología también está potenciando la forma en que se planean y ejecutan los ataques, por lo que las empresas deben aplicar estrategias específicas y bien pensadas.

Muchas ya lo están haciendo, señala el ejecutivo, y la están implementando para blindar su enfoque.“La inteligencia artificial está revolucionando la forma en que abordamos la ciberseguridad”, asegura.

Una de estas estrategias es la adopción de herramientas de detección y respuesta impulsadas por IA.“Estos sistemas pueden monitorear constantemente la red y los equipos en busca de actividades sospechosas, identificar cambio en patrones de conductas, posibles amenazas y tomar medidas rápidas y precisas para mitigar el riesgo”, detalla.

La tecnología también puede ayudar a fortalecer las defensas contra ataques de phishing y malware.“Mediante el análisis de correos electrónicos, archivos y comportamientos de usuarios, la IA puede detectar y bloquear amenazas antes de que causen daño. Esta capacidad de anticipación es fundamental en un entorno donde los ciberataques pueden ocurrir en cuestión de segundos”, puntualiza.

El intercambio de información, a partir de la colaboración, es otro de los puntos que considera fundamentales.“Compartir datos sobre amenazas y vulnerabilidades puede ayudar a prevenir ataques y fortalecer las defensas cibernéticas de manera colectiva”, sostiene Galilea, subrayando que la IA facilita este proceso al analizar grandes conjuntos de datos e identificar tendencias y correlaciones que pueden pasar desapercibidas para los humanos.

Pero el ejecutivo advierte que es importante tener en cuenta que la IA no es una solución infalible.“Requiere una supervisión constante y una comprensión profunda de sus limitaciones y riesgos”, dice, y añade que su éxito dependerá, en última instancia, de cómo las organizaciones la incorporen en su estrategia global, apuntando justamente a potenciar su capacidad de detección de amenazas, respuesta y recuperación frente a un ataque.