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Alex Godoy, Director del Cisger representa a la comunidad científica chilena en diálogo climático de Naciones Unidas

La participación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo en espacios internacionales de ciencia y política climática continúa fortaleciéndose. El profesor Alex Godoy-Faúndez, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad y Gestión Estratégica (CiSGER), representó al Comité Científico Asesor para el Cambio Climático de Chile y a la Universidad del Desarrollo en el 18.º Diálogo de Investigación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). La participación en Bonn adquiere una relevancia estratégica porque permite que la evidencia científica contribuya directamente a las negociaciones climáticas internacionales y al trabajo técnico que sustenta las decisiones de los países bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La presencia de investigadores chilenos en estas instancias fortalece la capacidad de la delegación nacional para defender posiciones basadas en conocimiento actualizado, identificar implicancias para Chile y América Latina, y responder a discusiones complejas sobre mitigación, adaptación, riesgos sistémicos, financiamiento y cooperación internacional. Para la UDD, esta contribución representa una forma concreta de apoyo al proceso negociador, al poner capacidades académicas al servicio de la política exterior climática del país y de la construcción de acuerdos multilaterales más sólidos, equitativos y sustentados en evidencia.

La actividad se desarrolló el 9 de junio de 2026 en Bonn, Alemania, en el marco de la 64.ª sesión del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico, SBSTA 64. Este diálogo constituye una de las principales interfaces formales entre la comunidad científica, los gobiernos y otros actores que participan en las negociaciones climáticas internacionales. Su propósito es comunicar los avances más recientes de la ciencia, identificar necesidades de investigación y fortalecer las capacidades científicas, particularmente en los países en desarrollo.

Durante su intervención, el profesor Godoy abordó las conexiones entre los puntos de inflexión climáticos, los riesgos en cascada, las respuestas del sistema terrestre y las transformaciones sociales necesarias para acelerar la mitigación y aumentar la resiliencia. Su presentación puso énfasis en que los impactos del cambio climático no se producen de manera aislada, sino que pueden propagarse simultáneamente a través de los ecosistemas, los recursos hídricos, la producción de alimentos, la infraestructura, las economías y las comunidades.

Esta perspectiva resulta especialmente relevante para comprender fenómenos en los que distintas amenazas interactúan y amplifican sus consecuencias. Procesos como las sequías, las olas de calor, los incendios, las inundaciones o las alteraciones de los ecosistemas pueden generar efectos sucesivos sobre la seguridad hídrica y alimentaria, el funcionamiento de las ciudades, las cadenas de suministro y la estabilidad económica. Analizar estas interdependencias permite avanzar desde evaluaciones sectoriales del riesgo hacia modelos integrados que apoyen decisiones públicas más anticipatorias.

La contribución también destacó que las respuestas frente a la crisis climática no pueden limitarse al desarrollo de nuevas tecnologías. Se requieren transformaciones sociales, instituciones capaces de gestionar riesgos complejos y mecanismos más sólidos de vinculación entre la generación de conocimiento y la formulación de políticas públicas. Esto supone fortalecer la colaboración entre científicos, gobiernos y comunidades, de manera que la evidencia disponible pueda traducirse en estrategias efectivas de adaptación, mitigación y desarrollo sostenible.

La participación del profesor Godoy fue reconocida por la delegación chilena en las negociaciones sobre investigación y observación sistemática. Entre los asuntos destacados durante SBSTA 64 se encontraron los efectos combinados del fenómeno de El Niño y el cambio climático, la necesidad de proteger la integridad de la información climática y la importancia de orientar recursos científicos hacia las necesidades identificadas por los países.

Las discusiones también evidenciaron importantes brechas pendientes. Entre ellas se encuentran la falta de información climática de alta resolución, las limitaciones de los sistemas de observación y de la infraestructura digital, la necesidad de desarrollar alertas tempranas territoriales y sectoriales, y la generación de escenarios climáticos consistentes con los principios de equidad y justicia de la Convención y del Acuerdo de París.

Otras prioridades identificadas incluyen la evaluación de riesgos climáticos transfronterizos, la cuantificación conjunta de las contribuciones de adaptación y mitigación, la investigación sobre puntos de inflexión y eventos extremos, y el desarrollo de sistemas energéticos y cadenas de valor más resilientes. En materia de alimentos, se destacó la necesidad de contar con información espacialmente explícita sobre emisiones, mejores sistemas de medición, reporte y verificación, incentivos apropiados y enfoques que incorporen las diferencias territoriales y de género.

Uno de los principales desafíos planteados fue fortalecer las capacidades de investigación y observación sistemática en los países en desarrollo. La disponibilidad de datos, modelos y sistemas de monitoreo adecuados es fundamental para construir servicios climáticos, desarrollar proyecciones bajo distintos escenarios y diseñar políticas ajustadas a las condiciones específicas de cada territorio. Sin estas capacidades, las decisiones sobre adaptación e infraestructura pueden continuar dependiendo de información incompleta, desactualizada o con una resolución insuficiente para responder a las necesidades locales.

La participación de la UDD en este diálogo se vincula directamente con las líneas de investigación desarrolladas por el CiSGER, orientadas al análisis integrado de riesgos climáticos, sistemas hídricos, energía, alimentos, infraestructura y desarrollo territorial. Estos enfoques buscan combinar información científica, modelación y análisis de políticas públicas para anticipar los efectos del cambio climático y apoyar el diseño de estrategias de resiliencia.

La presencia del profesor Godoy en SBSTA 64 refleja, además, la creciente contribución de la Universidad del Desarrollo a las discusiones internacionales sobre ciencia climática. La generación de conocimiento desde Chile y América Latina permite incorporar las condiciones, vulnerabilidades y prioridades del Sur Global en procesos multilaterales que históricamente han contado con una representación científica desigual.

A través de su participación en el Comité Científico Asesor para el Cambio Climático de Chile y de la investigación desarrollada en el CiSGER, la Facultad de Ingeniería busca fortalecer el vínculo entre ciencia y política pública. Este trabajo contribuye a que las decisiones climáticas nacionales e internacionales se sustenten en evidencia actualizada, incorporen los riesgos sistémicos y respondan de mejor manera a las necesidades de los territorios y las comunidades.