Las caídas son una de las principales causas de pérdida de autonomía en las personas mayores que viven en sus hogares. Muchas veces pueden estar relacionadas con factores presentes en la vida cotidiana: dificultades físicas, medicamentos o condiciones del propio entorno, como alfombras, escaleras, cables o una iluminación inadecuada. Sin embargo, ¿cómo se pueden abordar estos riesgos desde la atención primaria?
Esa fue la pregunta que abordaron investigadores de la Escuela de Enfermería UC, la Universidad Andrés Bello, Diseño UC y el Centro C+ a través de PM ACTIVAS, un modelo de prevención liderado por enfermeras que busca incorporar el manejo de estos factores en la atención de las personas mayores.
El estudio, realizado con 220 personas de entre 65 y 80 años durante 12 meses, mostró que quienes participaron en el programa terminaron con un promedio de 1,42 factores de riesgo modificables menos que quienes recibieron la atención habitual. También mejoraron su capacidad para reconocer peligros ambientales dentro de sus hogares.
Estos resultados muestran avances en la identificación y el abordaje de condiciones que pueden contribuir a las caídas, y que en algunos casos pueden modificarse mediante acciones de prevención.
PM ACTIVAS contempla una evaluación integral de los factores de riesgo de cada persona, la elaboración de un plan de cuidados personalizado, la revisión de las condiciones de seguridad del hogar y actividades de educación y orientación. También considera la participación de familiares y un seguimiento telefónico mensual.
La intervención busca que las personas mayores, con apoyo de los equipos de salud y sus familias, puedan reconocer los riesgos presentes en su vida cotidiana y tomar medidas para reducirlos. Por ejemplo, identificar alfombras que puedan provocar tropiezos, cables en zonas de circulación o escaleras que requieran mejores condiciones de seguridad.
Aunque el programa permitió reducir factores de riesgo modificables, el estudio no encontró diferencias estadísticamente significativas en el número de caídas entre quienes participaron en PM ACTIVAS y quienes recibieron la atención habitual. Tampoco hubo diferencias significativas en la proporción de personas que experimentó al menos una caída durante el período de seguimiento.
Esto significa que, si bien los resultados muestran avances en el manejo de los factores de riesgo, todavía no es posible afirmar que el modelo reduzca la ocurrencia de caídas. Estos accidentes son multifactoriales y pueden depender de distintas condiciones de la persona y de su entorno.
El estudio, realizado en centros de atención primaria de Renca, Santiago, aporta evidencia sobre el potencial de un modelo de atención liderado por enfermeras para abordar los factores de riesgo y fortalecer la capacidad de las personas mayores para reconocer peligros en sus hogares.
Lee el artículo completo: Evaluating the PM ACTIVAS Nurse-Led Preventive Care Model for Community-Dwelling Older Adults: A Randomized Controlled Trial, publicado en la revista Healthcare.
Investigación desarrollada por equipos de la Escuela de Enfermería de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Andrés Bello, la Escuela de Diseño UC y el Centro C+.