Segunda curva: de industrial a digital

Si bien las curvas de madurez (curva en S inclinada y extendida) han representado clásicamente la evolución de los negocios, tres fenómenos son nuevos: (i) la primera curva dura cada vez menos, dada la dinámica acelerada de cambio (la S “se aprieta” en el eje horizontal de tiempo); (ii) las disrupciones tecnológicas habilitan el rápido surgimiento de nuevas empresas desafiantes, causando sorpresa y poco margen temporal de maniobra (la S se deforma al final y más parece un “gancho de carnicero”); y (iii) cuando las disrupciones han sido muy profundas y vastas, han arrasado con industrias completas (la S se interrumpe en su punto de madurez –o antes- y se dibuja una caída casi vertical). Muchos directorios y CEO no logran captar cuando la empresa o industria está pasando el punto de madurez ni la necesidad urgente de explorar una nueva curva, ya que las anteojeras de los paradigmas de la revolución industrial (en decadencia) no se lo permiten: pensamiento lineal, tendencial, cartesiano, proyectivo y convergente, mientras que lo que se requiere e esta etapa es un pensamiento prospectivo, panorámico y divergente. SEARS -con reciente certificado de defunción-, es un caso típico de ceguera de primera curva, así como también lo es el muy conocido de Blockbuster frente a la irrupción de Netflix y el streaming: la incapacidad de visualizar un futuro diferente, aun cuando lo tuvieron frente a sus ojos.

Daniel Fernández K – Economía y Negocios El Mercurio

 

Compartir